
No es la manera en la que me hubiese gustado inaugurar este blog, pero desgraciadamente la actualidad manda y cerrar los ojos ante ella, no sería nada más que eso... no querer mirar.
El mundo del golf se vio sacudido hace muy poco por una noticia, que alimentada por el dramatismo gratuito de algún eslabón de la cadena informativa, nos sobrecogió por unos momentos a muchos aficionados al golf. Tiger Woods ingresado grave por un accidente de coche.
Al final resultó que no era tan grave y que apenas tiene unas magulladuras.
Sin embargo parece, que para Tiger, las secuelas de ese accidente van a ir mas allá de lo físico, y es que este incidente ha desencadenado una tormenta mediática/sensacionalista de medidas desorbitadas.
No seré yo quien defienda a Tiger Woods por sus supuestos actos, ni tampoco quien le ataque. Sinceramente les diré que, no se a ustedes, pero a mi lo que Tiger, o cualquier persona pública, haga en su vida privada me produce un nulo interés.
La sociedad actual se ha convertido en un monstruo devorador de personas e intimidades. Nada importa los éxitos cosechados en tu carrera profesional, ni el comportamiento que tienes en tu vida pública. Es mucho mas importante saber si te has cepillado a fulanita o le mandas mensajes picantes a menganita.
La vorágine periodística/sensacionalista actual, ha convertido el mundo en un gran estercolero en el que lo más importante de todo, mas allá de tus méritos, es cuanto son capaces de hacer salpicar tu mierda. Gente sin escrúpulos, ni moral, ni decencia que anteponen las audiencias y el dinero a cualquier valor humano.
Para que esta vomitiva situación se produzca, hacen falta en escena por lo menos 3 coautores.
- Los mal llamados "periodistas"; ya sean del corazón, sensacionalistas o cualquier otro adjetivo que quiera darse a esta plaga del s.XXI que no sólo ha conseguido desprestigiar a la profesión si no que han hecho de su actitud rastrera, miserable y mezquina, su falta de moralidad y ética, y de su torpeza y su indigencia intelectual, bandera de la modernidad y el progreso y que apoyándose en la "libertad de expresión" han cometido cantidades ingentes de tropelías contra sus semejantes.
- En este caso concreto, las fulanillas de medio pelo "conquistadas" por el golfista. Y digo fulanillas porque ni de lejos merecen el apelativo de fulanas. Las fulanas o prostitutas, han desempeñado durante miles de años su profesión con un saber estar exquisito y la clave de su éxito y su bandera siempre ha sido la discreción. Estas nuevas fulanillas no sólo comercian con su cuerpo, que también, sino con algo mucho más valioso, mercadean con su alma. Y la prueba es mas que evidente, no habían pasado mas que unos días desde el accidente y la camarera de turno ya estaba hablando de los mensajes que cuidadosamente había guardado durante todo su "romance" y de los que seguro esperaba sacar buena tajada. Y poco despues otra de las fulanillas en cuestión a tasado su silencio en nada mas y nada menos que 3 millones de dólares.
- Y por último, el coautor que puede parecer más inocente pero que sin su ayuda todo esto no sería posible. El consumidor de la información. El lector o telespectador. Sin ellos, sin nosotros, esto no funcionaría. Muchas veces lo hacemos de forma inconsciente o sin pensarlo en exceso, pero deberíamos reflexionar sobre nuestra responsabilidad e intentar detener la vía que hemos abierto en nuestra dignidad, y que a este paso acabará reventando todo el dique.
Hace poco leía en la pagina oficial de Tiger Woods uno de los mas de 7.000 mensajes que los aficionados habían dejado al hilo de su declaración pública. Un señor hablaba de lo decepcionado que estaba con TW y se lamentaba de que uno de los últimos deportistas que podían considerarse héroes hubiese salido rana. El señor se preguntaba, a quien admiraran ahora mis hijos?, en quien se fijarán? Quien será su ejemplo despues de esto?
Permítanme que desde aquí, conteste a este buen señor, que el ejemplo de sus hijos debería ser él y no un señor a quien no conocen y que el único merito que ha hecho diferente al resto es darle mejor a la pelotita que nadie.
No podemos cargar a la gente con una responsabilidad que ellos no aceptaron. Tiger Woods es golfista, no es líder de nada, ni pastor, ni rabino, ni presidente, es sólo golfista, y n se ustedes ero yo sólo e juzgaré por eso.